Definición

 

El Síndrome de Asperger (SA) es un Trastorno Generalizado del Desarrollo. Pese a tener una incidencia relativamente alta (de 3 – 7 por cada 1000 niños de 7 a 16 años), continúa siendo escasamente conocido debido, sobre todo, a su novedad como diagnóstico diferenciado dentro de los trastornos del espectro autista. El término “SA” fue utilizado por primera vez por Lorna Wing en 1981 y fue reconocido por primera vez en el Manual Estadístico de Diagnóstico de Trastornos Mentales en su cuarta edición en 1994 (DSM-IV) así como en la Clasificación Internacional de Enfermedades “CIE-10” (OMS, 1992). Actualmente se define como una categoría integrada dentro de los trastornos del espectro autista, que se caracteriza por una limitación significativa en las capacidades de relación social, empleo de un lenguaje peculiar, alteración en los patrones de comunicación, presencia de rituales y temas de interés absorbentes y limitados y torpeza motora. Todo ello se acompaña, en la mayoría de los casos, de una “inteligencia intacta” ó coeficiente intelectual normal.

El hecho de que los niños con SA posean un nivel intelectual normal, un lenguaje muy elaborado (aunque con limitaciones en su capacidad comunicativa) y con frecuencia excelente memoria o habilidades especiales en áreas específicas, hace que su escolarización deba realizarse en centros de educación normal. Con un apoyo adecuado y, en ocasiones con algunas adaptaciones metodológicas, más que curriculares, los niños con SA pueden progresar adecuadamente a lo largo de todas las etapas educativas. Desafortunadamente, sin embargo, el fracaso en la escolarización de estos niños es muy elevado, debido principalmente a que no reciben el apoyo psicopedagógico necesario, bien por falta de un diagnóstico adecuado, bien por falta de conocimientos y recursos, tanto por parte de los profesores y orientadores, como por parte de las familias.