Rasgos clínicos y frecuentes

Habilidades sociales y control emocional

  • Son inocentes socialmente. No saben cómo actuar ante las situaciones. Carecen de habilidades sociales.
  • Tienen dificultad para entender los intereses de los demás y especialmente las dobles intenciones.
  • Se relacionan mejor con los adultos que con sus iguales.
  • El colegio es una fuente de conflictos con los compañeros. A menudo es objeto de burlas y/o abusos por parte de los demás alumnos.
  • Les cuesta mucho entender las reglas del juego. En los recreos les gusta estar solos.
  • Faltos de empatía. No entienden los sentimientos de otras personas. Les cuesta identificar sus sentimientos y tiene reacciones emocionales desproporcionadas.
  • A veces, conducta inapropiada. No entienden los niveles adecuados de expresión emocional según las diferentes personas y situaciones: pueden abrazar a un desconocido, saltar en una iglesia, etc.
  • Los lugares ruidosos o concurridos les produce angustia y nerviosismo.
  • Tienen poca tolerancia a la frustración. Tiene más rabietas de lo habitual cuando no consigue sus propósitos. Cuando quieren algo lo quieren inmediatamente; no entienden por qué tienen que esperar. Resulta difícil hacerles obedecer a la fuerza.

 

Dificultades en la comunicación y la comprensión

  • No suelen mirar a los ojos cuando hablan.
  • Dificultad para entender la comunicación no verbal: gestos, miradas y expresiones.
  • Cuando los llaman, a veces, parecen no oír porque están en su mundo. Dan la sensación de que son sordos.
  • Poseen un lenguaje pedante, hiperformal e hipercorrecto, con un extenso vocabulario. Pueden hablar en un tono alto peculiar y monocorde.
  • Presentan dificultad para entender los dobles sentidos, chistes, ironías y bromas.
  • Les cuesta entender una conversación larga. Cambian de tema cuando están confusos.
  • Inventan palabras o expresiones.
  • Tienen dificultades para entender varias indicaciones u órdenes al mismo tiempo.
  • Suelen hablar mucho de lo que les interesa, aunque aburra a su interlocutor.
  • Interpretan las frases literalmente, incluso frases hechas o refranes.
  • Muchas veces no comprenden los motivos por los que les riñen, critican o castigan.
  • Suelen tener una memoria excepcional para recordar datos que les interesan.

 

Falta de flexibilidad mental y comportamental

  • Están fascinados por algún tema en particular y buscan con avidez información sobre este tema: vehículos, animales, historia, informática, matemáticas, etc.
  • Preguntan obsesivamente sobre el tema que les interesa.
  • Repiten convulsivamente ciertas acciones o pensamientos.
  • Tienen rituales o manías que necesitan realizar.
  • Necesitan que su entorno sea predecible. Prefieren la rutina.
  • La concentración en sus temas de interés les aísla de su entorno.

 

Dificultades psicomotrices y grafomotoras

  • Tienen poco equilibrio y, a menudo, se les caen las cosas; así como dificultad para vestirse, abrocharse los botones o atarse los cordones.
  • Muchos alumnos tienen dificultades grafomotoras considerables que hacen que escribir les resulte difícil. El esfuerzo que supone escribir puede provocarles cansancio repentino, empeorando de forma importante la calidad de su grafía.
  • Suelen mostrar más dificultades con la escritura cuando están ansiosos.
  • Algunos tienen que concentrarse en la mecánica de la escritura y les cuesta pensar al mismo tiempo sobre lo que están escribiendo.

 

Otras características

  • Memoria excepcional para recordar determinados datos.
  • En algunos casos, inicio de lectura en edad temprana.
  • En ocasiones, retraso en la aparición del habla.
  • Rechazo a algunos alimentos por su textura, color o temperatura.
  • Miedo o angustia ante determinados sonidos, olores y luces.
  • En algunos casos, rechazo a cierto tipo de contacto físico, como besos o abrazos.
  • Incomodidad a la hora de llevar determinadas prendas de ropa.
  • Reacción exagerada ante pequeños dolores, pero no de igual manera ante otros más graves.